Esta semana, con el tema de la lección de Escuela Sabática, hemos encontrado un mensaje muy importante que podemos transmitir a los demás.
Como es el tema de la resurrección, sabemos que es un tema no muy fácil de comunicar, porque a veces ni nosotros mismos lo entendemos con claridad; pero si nos conectamos a Dios y pedimos su inspiración por medio del Espíritu Santo, podremos ser esos canales de ayuda para explicar y dar a entender este mensaje a nuestros semejantes.
Hemos visto en anteriores lecciones que somos bendecidos con dones y talentos que, utilizándolos de la mejor manera, llegan a ser de gran utilidad, no solo para nuestro beneficio, sino para el de los demás. También hemos visto cuál es esa motivación que nos lleva a emplear de la mejor manera estos dones, y es el amor a nuestro prójimo.
Conectarnos día a día con Dios y pedirle que aumente nuestra sabiduría y conocimiento nos ayudará a llevar un mensaje más claro y entendible a las personas que hasta ahora están conociendo el evangelio.
Debemos de ser cuidadosos con cómo estamos llevando este tipo de mensaje y si estamos en la capacidad de hacerlo, porque muchas veces, por querer hacer más, hacemos menos, y al final las personas pierden el interés y lo que se había sembrado no dará sus frutos.
Aprovechemos las primeras horas del día y vivamos en conexión con Dios para tomar de nuestra fuente principal lo que necesitamos para poder transmitir a los demás un mensaje que ayudará en sus vidas.
Bendiciones.
Como es el tema de la resurrección, sabemos que es un tema no muy fácil de comunicar, porque a veces ni nosotros mismos lo entendemos con claridad; pero si nos conectamos a Dios y pedimos su inspiración por medio del Espíritu Santo, podremos ser esos canales de ayuda para explicar y dar a entender este mensaje a nuestros semejantes.
Hemos visto en anteriores lecciones que somos bendecidos con dones y talentos que, utilizándolos de la mejor manera, llegan a ser de gran utilidad, no solo para nuestro beneficio, sino para el de los demás. También hemos visto cuál es esa motivación que nos lleva a emplear de la mejor manera estos dones, y es el amor a nuestro prójimo.
Conectarnos día a día con Dios y pedirle que aumente nuestra sabiduría y conocimiento nos ayudará a llevar un mensaje más claro y entendible a las personas que hasta ahora están conociendo el evangelio.
Debemos de ser cuidadosos con cómo estamos llevando este tipo de mensaje y si estamos en la capacidad de hacerlo, porque muchas veces, por querer hacer más, hacemos menos, y al final las personas pierden el interés y lo que se había sembrado no dará sus frutos.
Aprovechemos las primeras horas del día y vivamos en conexión con Dios para tomar de nuestra fuente principal lo que necesitamos para poder transmitir a los demás un mensaje que ayudará en sus vidas.
Bendiciones.