Aprovechando la invitación del Ministerio Maranatha quiero compartir una breve reflexión enfocada en la escuela sabática, esta semana con el titulo " El pecado de la iglesia".
Me formulo la siguiente pregunta, ¿por que pecamos o cual es el motivo de que pequemos? una de las respuestas mas comunes seria, pecamos por que somos humanos y nuestra naturaleza humana esta dada al pecado y a realizar las cosas equivocadamente. Pero si vemos, Jesucristo cuando estuvo en esta tierra adopto esa naturaleza humana y nunca peco, es decir que nosotros podemos hacerlo, podemos no pecar en esta tierra con nuestra naturaleza pecaminosa, cual era la clave de Jesucristo para no pecar.
Leyendo y estudiando las escrituras y los libros de Espíritu de profecía encuentro que Jesucristo vivía una conexión continua y constante con su padre DIOS, desde las primeras horas del día hasta el anochecer estaba en profunda relación con su padre, es algo que debemos analizar en nuestras vidas hoy en día, estamos realmente conectados con Dios, vivimos una relación sincera con nuestro Padre Celestial, cual es nuestra fuente de vida a que estamos conectados. A nuestros seres queridos, nuestro trabajo, amigos o demás familiares, de quien estamos tomando diariamente para alimentar nuestra vida espiritual y así poder tener la fuerza de vencer la tentación como lo hizo Jesucristo en el desierto.
Que nuestra vida diaria sea conectada con Dios y poder reconocer que necesitamos una relación constante con nuestro salvador y pedirle diariamente su naturaleza divina para así poder vencer el pecado.
Me formulo la siguiente pregunta, ¿por que pecamos o cual es el motivo de que pequemos? una de las respuestas mas comunes seria, pecamos por que somos humanos y nuestra naturaleza humana esta dada al pecado y a realizar las cosas equivocadamente. Pero si vemos, Jesucristo cuando estuvo en esta tierra adopto esa naturaleza humana y nunca peco, es decir que nosotros podemos hacerlo, podemos no pecar en esta tierra con nuestra naturaleza pecaminosa, cual era la clave de Jesucristo para no pecar.
Leyendo y estudiando las escrituras y los libros de Espíritu de profecía encuentro que Jesucristo vivía una conexión continua y constante con su padre DIOS, desde las primeras horas del día hasta el anochecer estaba en profunda relación con su padre, es algo que debemos analizar en nuestras vidas hoy en día, estamos realmente conectados con Dios, vivimos una relación sincera con nuestro Padre Celestial, cual es nuestra fuente de vida a que estamos conectados. A nuestros seres queridos, nuestro trabajo, amigos o demás familiares, de quien estamos tomando diariamente para alimentar nuestra vida espiritual y así poder tener la fuerza de vencer la tentación como lo hizo Jesucristo en el desierto.
Que nuestra vida diaria sea conectada con Dios y poder reconocer que necesitamos una relación constante con nuestro salvador y pedirle diariamente su naturaleza divina para así poder vencer el pecado.